El contenido "caótico" le está ganando al contenido perfecto

08/2026
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El contenido "caótico" le está ganando al contenido perfecto

Imagina dos videos sobre el mismo producto: el primero tiene locación alquilada, luces de estudio, un guion pulido y edición de comercial. El segundo está grabado con un celular, alguien habla directo a cámara y se escucha el ruido de fondo de una oficina real.

Hace algunos años, el primero probablemente habría parecido automáticamente mejor. Hoy, no necesariamente. La producción sigue importando, pero dejó de ser el único indicador de calidad. En redes sociales, un contenido más espontáneo puede generar una sensación de cercanía que una pieza perfectamente producida no siempre consigue.

El verdadero cambio no es que el contenido imperfecto haya derrotado al contenido perfecto; es que la audiencia dejó de confundir producción con autenticidad. 

Por qué lo imperfecto se volvió una nueva señal de confianza

El fenómeno tiene una explicación clara si observamos cómo cambiaron los hábitos de consumo. Las personas ya no usan las redes solo para entretenerse: también las utilizan para descubrir productos, buscar recomendaciones, aprender, comparar opciones y decidir qué comprar.

TikTok, por ejemplo, señala que el 81% de sus usuarios dice que la plataforma les ha ayudado a descubrir nuevos temas o tendencias que no sabían que les interesaban. La plataforma se ha convertido, en muchos casos, en un espacio de descubrimiento además de entretenimiento.

En ese contexto, un video que conserva demasiados códigos de publicidad tradicional puede hacer más evidente que estamos frente a un mensaje comercial. Uno que se siente más espontáneo puede parecer más cercano a una recomendación, una experiencia personal o una conversación.

No significa que las personas rechacen automáticamente el contenido producido, significa que la apariencia de producción ya no garantiza por sí sola una mayor conexión.

Esto conecta con algo que los reportes de la industria vienen señalando de forma cada vez más clara. TikTok, en su reporte de tendencias para 2026, identifica una búsqueda creciente de historias “sin filtros”, contenido detrás de cámaras y marcas que muestran personas y procesos reales en lugar de depender exclusivamente de una perfección cuidadosamente curada.

No es que la calidad haya dejado de importar, es que la definición de calidad se está ampliando. Ahora puede incluir relevancia, personalidad, originalidad y capacidad de generar conexión, además de dirección de arte, fotografía o producción.

El caos como estrategia, no como accidente

Aquí está el matiz que muchas marcas todavía no captan: el contenido “caótico” que funciona no necesariamente es descuidado. Puede ser una decisión deliberada de reducir la producción visible para aumentar la cercanía.

Un video puede parecer espontáneo y, al mismo tiempo, estar respaldado por una estrategia perfectamente estructurada: un objetivo claro, un mensaje definido, una persona elegida para hablar frente a cámara y una idea pensada específicamente para el lenguaje de la plataforma.

En otras palabras, parecer improvisado no significa estar improvisado. En plataformas donde la conversación tiene un papel central, una respuesta oportuna, un video reaccionando a un comentario o una interacción genuina con la comunidad puede generar más atención que una publicación cuidadosamente producida días antes. Esto no significa que los algoritmos premien automáticamente lo espontáneo, sino que las dinámicas de interacción pueden convertir la conversación en parte del contenido.

TikTok ha hecho de esta lógica una parte importante de su evolución. En 2025, la plataforma reportó que el 40% de sus usuarios considera que las marcas son más relevantes cuando muestran personalidad, mientras que el 68% señaló que las marcas deberían utilizar los comentarios para comprender mejor a sus consumidores.

Eso cambia la lógica tradicional de producción. El contenido ya no termina cuando se publica, puede continuar en los comentarios, en una respuesta en video, en una conversación con la comunidad o incluso en contenido creado por los propios usuarios.

En México, esta transición también aparece entre las tendencias de contenido identificadas para 2026. El video corto y conversacional, grabado frente a cámara y con menor carga de producción, está ganando espacio como formato para comunicar de una manera más directa y personal.

Un ejemplo que suele aparecer en esta conversación es Duolingo, la marca ha construido buena parte de su relevancia en redes a partir de una personalidad reconocible, humor, tendencias, interacción con la comunidad y contenido nativo de plataformas como TikTok. Su cuenta pasó de alrededor de 50.000 seguidores a más de 16 millones, convirtiendo a su mascota, Duo, en un personaje reconocible dentro de la cultura de internet.

Pero la lección no es que las marcas deban copiar el estilo de Duolingo, es algo mucho más interesante: la espontaneidad también puede ser una construcción estratégica.

Qué significa esto realmente para quien hace marketing

El riesgo de esta tendencia es interpretarla mal. “Contenido caótico” no es sinónimo de improvisar sin criterio, ni de bajar los estándares de marca. Es entender que producción y autenticidad ya no están necesariamente en el mismo eje: se puede ser estratégico y, al mismo tiempo, sonar humano.

También sería un error concluir que la producción profesional dejó de importar, hay categorías, campañas y momentos de comunicación donde la estética es parte fundamental del valor de una marca. Una campaña de lujo, un lanzamiento importante o una producción donde el producto necesita una presentación visual específica pueden beneficiarse enormemente de una ejecución profesional.

El cambio está en entender que la producción dejó de tener el monopolio sobre lo que consideramos contenido de calidad.

De hecho, Meta está reforzando otra parte de esta conversación: la importancia del contenido original. En 2026, la compañía informó que las visualizaciones y el tiempo de reproducción de Reels originales en Facebook aproximadamente se duplicaron durante la segunda mitad de 2025 frente al mismo periodo del año anterior. La palabra importante aquí no es “imperfecto”, es original.

Lo que hay detrás de esta ola es, en el fondo, un cambio en la relación de poder entre marca y audiencia. Durante años, las marcas controlaron casi por completo su narrativa a través de la producción; hoy esa narrativa se construye también, y muchas veces principalmente, en espacios que la marca no controla del todo: comentarios, respuestas, videos de usuarios y conversaciones espontáneas.

La reflexión final

La pregunta que toda marca debería hacerse ya no es solamente “¿cómo hago que esto se vea profesional?”, sino también “¿cómo hago que esto se sienta real?”

El contenido perfecto todavía tiene su lugar, sobre todo en momentos donde la estética es parte del mensaje. Pero cuando el objetivo es generar confianza, cercanía o conversación, competir únicamente por producción puede significar estar jugando en la cancha equivocada.

El verdadero aprendizaje no es que el caos le gane a la perfección: es que la audiencia dejó de asumir que aquello que se ve más producido es necesariamente aquello que se siente más auténtico.

Y eso abre una oportunidad para las marcas: no abandonar la calidad, sino ampliar la forma en que entienden qué significa crear contenido de calidad; a veces será una producción impecable, a veces será una persona hablando frente a una cámara y  otras veces, quizá, será simplemente una buena respuesta publicada en el momento correcto.

Geraldine Cárdenas M.
@geraldcm18